
El camionero accedió a llevarnos si le dábamos conversación para mantenerlo despierto.
Establecimos turnos y le dimos conversación, galletitas, cigarrillos.
Después de viajar casi toda la noche, muertas de miedo porque el hombre no dejaba de cabecear a punto de dormirse, lo abandonamos vergonzosamente en una estación de servicio aprovechando una parada fisiológica.
Eso sí, le dejamos una esquela pidiendo disculpas.
de la serie "On the road" (3)

